Equipo Tonic_

    Ai Weiwei, uno de los más polémicos artistas del último tiempo, férreo crítico del estado Chino y de sus permanentes vulneraciones a la democracia y a los derechos humanos, acaba de pasar por Buenos Aires. En un pequeño viaje de 3 días realizó un estudio y diversas exploraciones de campo de la Fundación Proa y de otro lugares de la capital. El plan era encontrar lugares especiales para armar sus característicos trabajos, site specifics de proporciones monumentales. En su pasada aprovechó la oportunidad de recorrer algunos museos y centros culturales. Luego de este recorrido, sus próximos destinos en Sudamérica serán Sao Paulo y Santiago.

    La Fundación Proa recibirá de esta manera la primera exposición de Ai Weiwei en Sudamérica, ubicada en el Barrio de la Boca y con curatoría de Macello Dantas, la obra estará abierta al público desde el 18 de noviembre.

    El trabajo de Ai Weiwei sin duda se ha potenciado en el último tiempo, desde los soborno elegantes acontecidos en China hace no mucho tiempo el precio de sus obras se comenzó a disparar, sin embargo su activismo y elocuencia también han hecho de su obra una que mirar, para el arte y política son cosas inseparables, por eso sus obras tienen cargan con una fuerte crítica a los distintos poderes fácticos que operan en el mundo. 

    Gracias a su trabajo el gobierno Chino lo convocó para asesorar la construcción del estadio Olímpico de Pekín encargado al estudio suizo Herzog & de Meuron, sin embargo, una vez terminado el evento, Ai no se quedó callado y mostró todo su desprecio contra el evento. Una vez distanciado del proyecto, dijo: “Me he olvidado de ello, ignoro todas las demandas para tener fotografías con el”.

    Sin embargo no fue hasta e 2011 cuando todos los ojos del mundo se detuvieron en la figura de esta estrella ascendente. Ya con cierta fama el gobierno chino lo detuvo en 2011. Cuando lo encarcelaron, durante 81 días, sin cargos oficiales aún que acusado de “delitos económicos”, bigamia y tráfico de pornografía, entre otras cosas, desapareció absolutamente. Organismos culturales de todas partes del mundo se plegaron a la liberación de Ai, incluso instituciones como la Tate Modern en Londres, incorporó la frase ¨Liberen a Weiwei” en una de sus torres. De ahí en adelante la fama de este artista se ha disparado, participando en los principales escenarios del arte a nivel mundial.